Las infecciones de piel y tejidos blandos son enfermedades provocadas principalmente por bacterias que afectan la superficie de la piel, el tejido subcutáneo y, en algunos casos, estructuras más profundas. Pueden manifestarse como enrojecimiento, dolor, calor, inflamación, secreción o formación de abscesos.

Aunque muchos cuadros son leves, algunas infecciones pueden avanzar rápidamente o generar complicaciones. Por eso, reconocer los síntomas y consultar a tiempo es fundamental, especialmente cuando existe fiebre, dolor intenso o una lesión que empeora.

La consulta con un especialista en Infectología de Genea permite evaluar el cuadro, revisar los tratamientos previos y determinar si son necesarios cultivos, análisis u otros estudios.

¿Por qué se producen las infecciones de la piel?

La piel funciona como una barrera frente a microorganismos. Cuando se produce una herida, raspadura, quemadura, picadura, cirugía o lesión, las bacterias pueden ingresar y alcanzar los tejidos.

También pueden favorecer las:

  • Heridas mal cicatrizadas.
  • Dermatitis o lesiones por rascado.
  • Hongos entre los dedos.
  • Úlceras.
  • Diabetes.
  • Problemas circulatorios.
  • Defensas bajas.
  • Cirugías o procedimientos recientes.
  • Uso previo de antibióticos.

Las bacterias más involucradas suelen pertenecer a los grupos de estreptococos y estafilococos. Sin embargo, el microorganismo responsable puede variar según la lesión, los antecedentes y el lugar donde se adquirió la infección.

Tipos frecuentes de infecciones de piel

Celulitis infecciosa

La celulitis infecciosa afecta capas profundas de la piel y el tejido subcutáneo. Generalmente provoca una zona roja, caliente, hinchada y dolorosa que puede aumentar de tamaño.

No debe confundirse con la celulitis estética. En este caso, se trata de una infección que requiere evaluación médica y, habitualmente, tratamiento antibiótico.

Abscesos cutáneos

Un absceso cutáneo es una acumulación localizada de pus que suele presentarse como un bulto doloroso, inflamado y caliente.

Algunos abscesos necesitan drenaje médico. No se recomienda apretarlos, pincharlos ni intentar hacerlos en casa, porque la infección puede extenderse.

Infecciones de heridas

Una herida puede infectarse cuando aumenta el dolor, aparece secreción, cambia de color, tiene mal olor o la piel que la rodea se vuelve roja y caliente.

Las heridas quirúrgicas, traumáticas, úlceras y lesiones en personas con diabetes requieren especial atención.

Impétigo

El impétigo es una infección superficial que puede provocar ampollas o lesiones cubiertas por costras. Es más frecuente en niños, aunque también puede presentarse en personas adultas.

Síntomas de una infección en la piel

Los principales síntomas de infección en la piel incluyen:

  • Enrojecimiento.
  • Dolor o sensibilidad.
  • Aumento de temperatura local.
  • Hinchazón.
  • Secreción o pus.
  • Mal olor.
  • Ampollas.
  • Costras.
  • Crecimiento rápido de la lesión.
  • Fiebre o escalofríos.

Una lesión que se expande rápidamente, presenta dolor desproporcionado, áreas oscuras, ampollas extensas o se acompaña de decaimiento general necesita atención médica inmediata. Las guías argentinas advierten que, aunque muchas infecciones son leves, algunas pueden provocar complicaciones locales y sistémicas graves.

Síntomas de una infección en la piel

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

El diagnóstico suele comenzar con la observación de la lesión y la evaluación de los síntomas, antecedentes, enfermedades preexistentes y tratamientos utilizados.

En determinados casos, el profesional puede solicitar:

  • Cultivo de la secreción o herida.
  • Antibiograma.
  • Hemograma.
  • Marcadores de inflamación.
  • Glucemia.
  • Estudios por imágenes.

El cultivo permite identificar el microorganismo y el antibiograma ayuda a conocer su sensibilidad frente a distintos antibióticos. No todas las infecciones necesitan un cultivo, por lo que su indicación dependerá de la evaluación médica.

Los análisis indicados pueden realizarse en el Laboratorio de Genea, que brinda estudios para el diagnóstico y seguimiento de diferentes enfermedades. Los informes pueden descargarse posteriormente desde la sección de resultados médicos.

Tratamiento de las infecciones de piel

El tratamiento depende del tipo de infección, su extensión, la presencia de pus, los antecedentes del paciente y el microorganismo sospechado o identificado.

Antibióticos

Las infecciones bacterianas pueden requerir antibióticos por vía oral, tópica o intravenosa. No se recomienda utilizar antibióticos sobrantes ni iniciar tratamientos sin indicación médica, ya que una elección incorrecta puede retrasar la mejoría y favorecer la resistencia bacteriana.

Drenaje de abscesos

Cuando existe una colección de pus, el tratamiento puede requerir un drenaje realizado por un profesional. El antibiótico por sí solo no siempre resuelve este tipo de lesión.

Cuidado de la herida

La limpieza, protección y seguimiento de la zona forman parte del tratamiento. La forma de realizar las curaciones dependerá del tipo de lesión y de las indicaciones recibidas.

¿Cuándo consultar con Infectología?

Una consulta con Infectología puede estar indicada cuando la infección:

  • Es recurrente.
  • No responde al tratamiento.
  • Se extiende a pesar de los antibióticos.
  • Se presenta en una persona con defensas bajas.
  • Está asociada con bacterias resistentes.
  • Requiere interpretar cultivos y antibiogramas.
  • Aparece después de una cirugía o internación.

Cuando existen dudas sobre si la lesión es infecciosa, inflamatoria o alérgica, también puede ser necesario complementar la evaluación con Dermatología.

Genea ofrece atención de Infectología en la Sede Parque Lezama y cuenta con laboratorio para realizar estudios complementarios cuando sean solicitados.

Preguntas frecuentes sobre infecciones de piel

¿Una infección de piel puede contagiarse?

Depende del microorganismo y del tipo de lesión. Algunas infecciones superficiales pueden transmitirse mediante contacto directo o al compartir objetos personales, mientras que otras no se contagian fácilmente.

¿Se puede cubrir una herida infectada?

En algunos casos puede ser necesario utilizar una gasa o apósito para proteger la zona y contener secreciones. El tipo de cobertura y la frecuencia de cambio deben seguir la indicación profesional.

¿Puedo bañarme si tengo una infección en la piel?

Generalmente puede mantenerse la higiene corporal, evitando frotar la lesión o compartir toallas. Si existe una herida abierta, drenaje o procedimiento reciente, deben respetarse las indicaciones médicas.

¿Una infección cutánea puede dejar cicatriz?

Puede dejar una marca cuando la lesión es profunda, extensa, requiere drenaje o daña parte del tejido. La manipulación de la zona también puede aumentar el riesgo de cicatrización visible.

¿Los tatuajes y piercings pueden infectarse?

Sí. Una mala higiene, materiales contaminados o cuidados posteriores inadecuados pueden favorecer una infección. Se recomienda consultar ante dolor creciente, pus, fiebre o enrojecimiento que se extiende.

Dr. Enrico Casco (MN 134625), médico especialista en diagnóstico por imágenes, Director Médico de Genea Imágenes y Centro Médico y médico de planta del Servicio de Tomografía Computada del Hospital Enrique Tornú. Realizó su especialización en el Hospital Militar Central y actualmente se encuentra cursando la Maestría en Gestión de la Salud de la Universidad de San Andrés.
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